sábado, 25 de octubre de 2014

LA CONSTRUCCIÓN DEL ESTADO LIBERAL 1833 1868

Tema 5. La construcción del Estado Liberal 1833 1868
1.- La primera Guerra Carlista. 1833/1840
Tras la muerte de Fernando se inicia la regencia de Mª Cristina hasta que su heredera Isabel alcanzara la mayoría de edad. Sin embargo los partidarios de Carlos Mª Isidro, hermano del rey, inician una insurrección armada.
1.1.- Dos opciones enfrentadas
Así tras la muerte de Fernando VII se inicia una larga guerra civil entre los partidarios de la niña Isabel y los partidarios de Carlos que representaba los intereses del absolutismo,  de la sociedad estamental y el Antiguo Régimen.
Carlismo:
­          Ideología tradicionalista y antiliberal. Oposición radical a las reformas liberales. Inmovilismo
­          Su lema “Dios, Patria y Rey”
­          Defensa de los fueros vasco-navarros, amenazados por las reformas igualitarias y centralistas de los liberales:
o   Instituciones propias de autogobierno y justicia
o   Exenciones fiscales
o   Exenciones de quintas
­          Defienden el trono para Carlos, la monarquía absoluta, el privilegio social de la iglesia, el mantenimiento del Antiguo Régimen y el mantenimiento del sistema foral particularista.
­          Les apoyan miembros del clero y una parte de la pequeña nobleza agraria.
­          También les apoyan un buen número de campesinos del País vasco, Navarra, parte de Cataluña, Aragón y Valencia. Son pequeños propietarios empobrecidos, artesanos arruinados y arrendatarios enfitéuticos que desconfían de la reforma agraria liberal, con miedo por ser expulsados de sus tierras y recelosos de los nuevos impuestos.
­          Se identifican con los valores de la iglesia, defensora de la sociedad tradicional.
Isabelinos:
­          Al principio les apoya una parte de la alta nobleza, los funcionarios así como una parte de la jerarquía eclesiástica.
­          Luego, la Regente busca el apoyo de los liberales. Así se acceden a las demandas de poner fin al absolutismo y al Antiguo Régimen, con lo que se atrae también a la burguesía y a las clases populares de las ciudades.
1.2.- El desarrollo del conflicto armado.
Los carlistas no contaban con un ejército regular y organizado, en principio actuaban como las guerrillas.
Las partidas se levantaron en una amplia zona peninsular pero el foco más importante se situó en las zonas montañosas de Navarra y País Vasco. También norte de Castellón, Bajo Aragón, Pirineo, y las comarcas del Ebro en Cataluña.
 Apoyos internacionales a los dos bandos:
Carlismo
Isabelinos
Rusia
Prusia
Austria
Monarquías absolutas 
Gran Bretaña
Francia
Portugal
Liberales moderados

            El conflicto pasa por varias fases:
1º Etapa 1833/1835
­          Guerra en el norte, triunfos carlistas, pero lo conquistan ninguna ciudad importante.
­          En 1834 con Carlos se instala en Navarra y crea una monarquía alternativa.
­          Un nuevo ejército organizado por Zumalacárregui conquista Tolosa, Durango, Vergara y Éibar pero fracasa en la toma de Bilbao, donde muere.
­          En el Levante los carlistas estaban muy desorganizados, se movían en dos zonas:
o   Montañas y zonas del Prepirineo
o   Las de las tierras del Ebro se unen a las del Maestrazgo (extiende por el norte de la provincia valenciana de Castellón y el sureste de la provincia aragonesa de Teruel) y el bajo Aragón conducidas por el general cabrera.
2º Etapa 1836/1840
­          La victoria liberal de Espartero en Luchana (1836) marca esta fase.
­          Los carlistas desarrollan una nueva estrategia ocupando más territorio enviando expediciones a otras regiones, a fin de obtener más recursos para continuar la guerra.
­          La más importante fue la expedición real de 1837 que sale de Navarra, marcha a Cataluña y se dirige a Madrid para ocupar la capital. Sin embargo fueron incapaces de ocupar la ciudad y tuvieron que replegarse.
La debilidad manifiesta del carlismo provoca los desacuerdos entre ellos:
­          Transaccionistas partidarios de un acuerdo con los liberales
­          Intransigentes defensores de continuar la guerra.
Finalmente Maroto jefe de los transaccioncitas firman el convenio de Vergara. Este documento establecía el mantenimiento de los fueros en las provincias vascas y Navarra, así como la integración de los oficiales carlistas en el ejército real.  Solo Cabrera y unas pocas partidas resisten en el Maestrazgo pero son derrotados en 1840.
2.- El proceso de revolución liberal 1833/1843 
2.1.- Los primeros gobiernos de transición 1833-1836
La regente Mª Cristina  contó con un Consejo de gobierno presidido por Fco Cea Bermúdez compuesto absolutistas moderados, con el objetivo de alcanzar un acuerdo con los carlistas.
La reforma más importante de este gobierno fue la división provincial promovida por Javier de Burgos, cuyo objetivo era acabar con la administración local del Antiguo Régimen (sin uniformidad, con poderes solapados) y llegar a una unidad administrativa. España quedó dividida en 49 provincias.
Pero la presión de los carlistas y el inmovilismo del gobierno de Cea Bermúdez, choca con los intereses de la población que reclama reformas. Algunos militares y asesores convencen a la Regente para que renueve el gobierno y consiga la adhesión de los liberales.
Se elige para este fin a Fco. Martínez de la Rosa, liberal moderado, que realizará cambios pero muy limitados.
Se promulga el llamado Estatuto Real, un conjunto de reglas para convocar Cortes
El Estatuto Real de 1834 puede ser considerado como una Carta Otorgada, ya que la voluntad de su redacción partió de la Reina, y en su redacción no participó el pueblo español.
Es un texto de una brevedad inusual, pues únicamente cuenta con 50 artículos estructurados en cinco Títulos, al tiempo que no establece mecanismo alguno de reforma constitucional.
Su redacción es incompleta, pues únicamente se hacen referencias al Parlamento y a la relación existente entre éste y la Corona, sin hacerse ningún tipo de referencia ni a los derechos reconocidos ni a la confesionalidad de Estado.

Las reformas eran insuficientes, lo que conlleva la división de los liberales entre:
·         Doceañistas o moderados
·         Exaltados o progresistas.
Los antiguos privilegiados y la corona apoyan y mantienen a los moderados en el poder aunque con numerosos cambios. Pero la necesidad de apoyo social y recursos económicos para acabar con el carlismo le lleva a aceptar un gobierno progresista.
2.2.- Los progresistas en el poder.
Los progresistas contaban con la fuerza del movimiento popular, además tenían mucha influencia en la Milicia Nacional y en las Juntas Revolucionarias.
Durante el verano de 1835 y 1836 protagonizan revueltas urbanas por todo el país que empiezan con el asalto y la quema de conventos. De esta forma las Juntas empiezan a formular sus peticiones:
­          Reunión de Cortes
­          Libertad de prensa
­          Nueva ley electoral
­          Extinción del clero regular
­          Reorganización de la Milicia Nacional
­          Leva de 200.000 hombres para luchar contra el carlismo.
La regente decide en septiembre del 1835 mandar formar gobierno a un liberal, Juan Álvarez Mendizábal.
            La primera medida será reformar el Estatuto Real y conseguir fondos para organizar y armas un ejército contra el carlismo. Pero será destituido cuando intente desamortizar los bienes del clero en el verano de 1836.
            Se producen nuevas revueltas y quema de conventos, reclamándose el restablecimiento de la Constitución  de 1812. Paralelamente se produce el levantamiento de los sargentos de la guarnición de La Granja (residencia real de la regente) que llevó en agosto de 1836 a restablecer la constitución y entregar el poder al progresista José Mª Calatrava.
2.3.- El desmantelamiento del Antiguo Régimen.
Agosto 36 a diciembre 37 los progresistas inician el desmantelamiento de las instituciones del Antiguo Régimen para implantar un sistema constitucional y liberal y una monarquía parlamentaria.
Una de sus principales reformas fue la agraria:
  • Disolución del régimen señorial, iniciada en 1812. Los señores pierden sus atribuciones jurisdiccionales, pasando a ser propietarios que arriendan sus tierras a campesinos y jornaleros.
  • La desvinculación supuso el fin de los patrimonios unidos a una familia a perpetuidad (mayorazgos)  y sus propietarios pudieron venderlos libremente.
  • La desamortización, que había puesto en práctica Godoy (iglesia y ayuntamientos)  para recaudar fondos para la hacienda, tuvo un gran avance con el decreto de Mendizábal 1836 con la disolución de las órdenes religiosas, excepto las dedicadas a la enseñanza o a la sanidad, quedándose el Estado con su patrimonio.
Estos bienes se pusieron a la venta en subasta pública a particulares en dinero en efectivo o a cambio de títulos de deuda pública. Así se creaba una masa de compradores agradecidos con el gobierno, fomentándose el espíritu empresarial en estas tierras a tener nuevos dueños. O al menos así se entendía.
  • Otras medidas se encaminaron a fomentar el libre funcionamiento del mercado, como la eliminación de los privilegios de la Mesta, la libertad de arrendamientos agrarios, de precios ...
  • También desaparecen los privilegios gremiales, se da libertad a la industria y el comercio, se eliminan las aduanas interiores y  se elimina el diezmo.
2.4.- La constitución de 1837
El documento se aprueba en junio, es un texto breve que deja al margen varias cuestiones que luego se legislan aparte. Su objetivo es hacer un texto que pueda ser aceptada por progresistas y moderados.
En este texto se reconoce:
­          Soberanía nacional
­          Declaración de derechos del ciudadano (libertad de prensa, de opinión, de asociación)
­          División de poderes
­          Aconfesionalidad del Estado.
­          Establece dos cámaras: Congreso y Senado (elegido directamente por el rey)
­          Reconoce amplios poderes a la corona (vetar leyes, disolver el Parlamento, nombrar y destituir ministros)
­          Se establece la ley de Imprenta que anula la censura previa.
­          La ley electoral fija un sistema censitario, muy restringido, pero que amplía el censo electoral. Votan los varones mayores de 25 años que pagasen un mínimo de 200 reales de contribución directa.
2.5.-  La alternancia en el poder (1837 – 1843)
Se forman dos partidos que se van a alternar en el poder: moderados y progresistas.
Además el ejército interviene constantemente en la política, así Espartero y O´Donnell tiene un papel destacado en estos años.
Los moderados en el gobierno 37/40
Los moderados ganan las elecciones del 37, que se mantendrá hasta diciembre del 40. En este periodo  los moderados intentan cambiar algunos aspectos de la legislación progresista. Para ello decretan:
  • Ley electoral más restrictiva
  • Limitación de la ley de imprenta
  • Ley de ayuntamiento que daba  a la corona la posibilidad de nombrar alcaldes en las capitales de provincias.
  • Se legisló para devolver los bienes expropiados del clero y se intenta reimplantar el diezmo.
La ley de ayuntamientos provoca el enfrentamiento entre moderados y progresistas que junto con la actitud de la regente en apoyo de la medida moderada, lleva a un amplio movimiento insurreccional con la formación de Juntas revolucionarias.
Mª Cristina dimite en 1840 y los progresistas le dan el poder a Espartero como regente.
La regencia de Espartero 1840-43
Espartero disuelve las Juntas revolucionarias y convoca elecciones que dan la mayoría a los progresistas.
Su regencia se verá marcada por su autoritarismo, no supo cooperar con las Cortes, gobernó solo con su camarilla de militares amigos y los ayacuchos (amigos de Espartero. Se les llama así ya que se creía que había participado en esta batalla)
Espartero aprobó una medida económica que permitía la entrada de productos británicos en el mercado español, lo que no gustó nada a los industriales textiles catalanes, que provocaron un levantamiento popular en Barcelona en la que participa la burguesía y las clases populares juntas.
La medida de Espartero será bombardear la ciudad hasta su sumisión, lo que le granjeará muchos enemigos.
Espartero está solo, el progresismo dividido, aspectos que aprovecharán los moderados para realizar una serie de conspiraciones dirigidas por los generales Narváez y O´Donnell.
Espartero abandona la regencia en 1843 adelantándose la mayoría de edad de Isabel para proclamarla reina.
3.-  Las diferentes opciones del liberalismo.
3.1.- las agrupaciones políticas.
Los partidos políticos en este periodo son agrupaciones de personalidades que se unen alrededor de un notable, civil o militar, con los que comparten vínculos personales o intereses económicos, se las denomina Camarillas, o corrientes de opinión.
Moderados.
­          Se autoproclamaban “personas de orden”
­          Grupo heterogéneo formado por terratenientes, comerciantes, intelectuales conservadores, antigua nobleza, alto clero y altos mandos militares.
­          Defienden el derecho a la propiedad para garantizar el orden
­          Sufragio restringido
­          Antepone los principios de autoridad y orden social al de libertad
­          Desconfían de la presencia de las masas en la política que debía estar en manos de minoría propietaria e ilustrada.
­          Defienden la soberanía compartida entre las cortes y la corona.
­          La corona tiene amplios poderes, (nombra ministro, disuelve las Cortes y veta las leyes…)
­          Limitan los derechos individuales (sobre todo los colectivos) libertad de prensa, de opinión, de reunión y asociación.
­          Defienden la confesionalidad del Estado y le otorga a la Iglesia una gran influencia social.

Progresistas
­          Se consideran “defensores de la libertad2
­          Lo forman mediana y pequeña burguesía, la oficialidad media del ejército, las clases populares urbanas, a los que une su espíritu de reforma.
­          Defienden la soberanía nacional y el predominio de las cortes.
­          Rechazan la intervención de la corona en la política que tendría sólo un papel moderador
­          Partidarios de afianzar los poderes locales (ayuntamientos, Milicia nacional…)
­          Otorgan amplios derechos individuales y colectivos: prensa, opinión, religión…
­          Sufragio censitario, pero eran partidarios de ampliar la base electoral
­          Ven necesaria una reforma agraria que ponga fin a la propiedad vinculada.
­          Son partidarios de limitar la influencia social de la iglesia.

UNIÓN LIBERAL

­          Se forma con la escisión de los moderados y se atrajo a los más conservadores del progresismo.
­          Pretendían ser una opción de centro, pero ideológicamente no presentan novedad alguna.
­          Era más bien una unión política para gobernar que agrupaba a los descontentos con la política moderada.
­          Su impulsores son los generales Serrano y O´Donnell

DEMÓCRATAS
­          Son una escisión de los progresistas.
­          Defienden la soberanía popular y el sufragio universal masculino
­          Quieren una sola cámara electiva.
­          Buscan la ampliación de las libertades públicas y el reconocimiento de los derechos colectivos.
­          Son partidarios de la libertad de imprenta, de la formación de la Milicia nacional, elección de los ayuntamientos y diputaciones.
­          Implicación de la administración en la enseñanza y la beneficencia.
­          Libertad de culto para todas las religiones.
­          Sus bases están en las clases populares urbanas y los grados más bajos de la Milicia.

REPUBLICANOS
­          Defienden la república como única vía posible para la democracia ya que elige los cargos públicos y  la jefatura de Estado.

4.- La década moderada 1844/1854
Tras acceder al trono al adelantarse su mayoría de edad en noviembre de 1843, Isabel II mostró desde un principio su preferencia por los moderados, dejando fuera del juego político al partido progresista. Se abría un largo período de predominio moderado. Los progresistas optaron  por el retraimiento, negándose a participar en unas consultas electorales claramente amañadas, o por la preparación de pronunciamientos apoyados por insurrecciones populares.
4.1.- La configuración del régimen moderado.
Gobierno del general Narváez que desarrolla una política basada en el liberalismo moderado o doctrinario.
Pretendía poner fin a la etapa anterior y normalizar las instituciones liberales:
  • El gobierno se sustentaría en el orden y la autoridad.
  • Las reformas políticas se combinarían con férreas medidas represivas contra los progresistas, cuyos líderes se exiliaron.
  • Sus apoyos llegaron de la burguesía terrateniente (nacida de la unión entre los antiguos aristócratas y la burguesía propietaria) que temían tanto al carlismo como a las clases populares.
  • La corona y parte del ejército fueron los valedores de este sistema que no dudó en falsear las elecciones para garantizar el triunfo del partido en el gobierno. A la oposición no quedaba otra alternativa que la conspiración para alcanzar el poder.
La constitución de 1845
­          Soberanía conjunta del rey y las Cortes.
­          Ampliación de poderes para el ejecutivo y disminución para el legislativo.
­          Restricción del derecho al voto
­          Senado no electivo.
­          Ayuntamiento y diputaciones se someten a la Admón. central
­          Se suprime la Milicia Nacional
­          Se plantea la exclusividad de la religión católica, como oficial del Estado, acordándose el mantenimiento del culto y del clero.
­          Se mantiene una parte del articulado de la constitución del 37, sobre todo la declaración de derechos, pero regulados por leyes posteriores más restrictivas.
­          La corona aumenta su poder, nombra ministros, disuelve las Cortes, veta sus decisiones, designa al Senado entre personalidades relevantes de su confianza.

Otras medidas fueron:
­          Nueva control de la libertad de imprenta, lo que suponía un control gubernamental sobre la prensa
­          Supresión de los jurados que sancionaba los delitos de opinión.
­          Nueva ley electoral 1846 que establecía un sufragio censitario muy restrictivo (mayores contribuyentes de cada localidad, personalidades destacadas de la cultura, ejército, administración e Iglesia. Se establece los distritos uninominales que favorecen el voto rural sobre el urbano y facilita la intromisión del gobierno en las elecciones y posibilitaba su falseamiento.
Concordato con la Santa Sede.
La intención era atraer a la Iglesia más cercana a los planteamientos del carlismo y molesta con los liberales por la desamortización y la supresión del diezmo.
El acuerdo establece:
­          Se suspende la venta de los bienes del clero y retornan los no vendidos durante la desamortización.
­          La Iglesia reconoce a Isabel II y la respalda (en perjuicio del carlismo) y la obra desamortizadora ya realizada.
­          El Estado se compromete a sostener a la Iglesia, con un presupuesto para el culto y el clero.
­          Se restablecen muchas de las órdenes regulares.
­          Se les reconocen competencias en materia educativa
­          El catolicismo pasa a ser la religión oficial del estado.
4.2.- La institucionalización del Estado Liberal.
Los principios del moderantismo eran centralismo, uniformidad y jerarquización que se desarrollaron mediante leyes y reformas.
­          Se lleva a cabo una reforma fiscal Ley Mon-Santillan 1845 para aumentar los ingresos del estado: se centralizan los impuestos en manos del Estado, se favorece la contribución directa basándose en la propiedad.
­          Ante la dispersión de las leyes se favoreció la unificación de códigos como el Código Civil, desarrollándose un nuevo Código Penal.
­          También se reforma la administración pública, reorganizándose los cargo y elaborando una ley de funcionarios (para su acceso)
­          Se reordena la admón. territorial, con los criterios de la reforma de 1833, fortaleciendo los gobiernos civiles y militares, así como las diputaciones provinciales.
­          Se desarrolla la Ley de admón. Local, que controla el poder municipal, así los alcaldes de las localidades de más de 2000 habitantes y de las capitales de provincia serían designados por la corona, mientras que el gobernador civil designaría a los alcaldes de los municipios menores.  Así el poder local pasaba a ser piramidal dependiendo de un poder central en Madrid.
­          Para evitar un rebrote carlista se decreta 1844 el mantenimiento de los ayuntamientos forales y las Juntas Generales en País Vasco y Navarra, mientras que las aduanas se trasladan a los Pirineos.
­          Se establece el sistema nacional de instrucción pública, que regulaba la enseñanza y los planes de estudio. Posteriormente se desarrolla la Ley Moyano, primera gran ley educativa.
­          Se adopta un sistema de pesos y medidas único, el métrico decimal.
­          Se disuelve la Milicia Nacional y se crea la Guardia Civil, cuerpo armado con finalidades civiles pero con estructura militar, para el mantenimiento del orden público.
4.3.- La crisis del gobierno moderado.
En este periodo no  hubo estabilidad, en el 46 hubo 3 gobiernos y al año siguiente 4.
Los problemas que generan:
­          Actúan de forma arbitraria y excluyente
­          Se manipulan las elecciones
­          Se reduce el poder del legislativo.
­          La vida política no se lleva a cabo en las Cortes sino alrededor, debido a la influencia de las distintas camarillas que buscaban el favor real o gubernamental y que estaban al margen de la vida parlamentaria.
Durante el gobierno de Bravo Murillo se propone una nueva reforma constitucional que trasformaría el Estado en una dictadura tecnocrática (Técnico o persona especializada en alguna materia de economía, administración, etc., que ejerce su cargo público con tendencia a hallar soluciones eficaces por encima de otras consideraciones ideológicas o políticas) que gobernaría por decreto, suspendiendo indefinidamente las Cortes, restringiéndose aún más el censo electoral.
Según esta tendencia, el sufragio y el parlamentarismo no eran aceptables, un buen gobierno se definía por una admón. eficiente y un buen fomento de la riqueza. Con esta reforma desaparecía el régimen parlamentario.
Esta medida no fue aceptada ni dentro del moderantismo que desplaza Bravo Murillo del poder, aumentando la descomposición del partido al tiempo que aumentaban el descontento de los sectores sociales marginados de la política.
Con la revolución de 1854 los progresistas llegan al poder.
 5.- El bienio progresista 1854/1856
5.1.-La revuelta de 1854 y el nuevo gobierno progresista
El autoritarismo del gobierno anterior, llevó a la sublevación de los progresistas, demócratas e incluso algunos moderados al pronunciamiento de Vicálvaro (junio 1854 La Vicalvarada)
El general O'Donnell (moderado) funda un nuevo partido la Unión Liberal con la idea de ser una tercera vía entre progresistas y moderados.
Los sublevados elaboran el llamado Manifiesto de Manzanares con una serie de peticiones como el cumplimiento de la constitución del 45, la reforma de la ley electoral, la reducción de impuestos y la restauración de la Milicia.
La presidencia recae en Espartero con O'Donnell como ministro de guerra. La convocatoria de elecciones se hizo con una base electoral más amplia (1837) lo dio la mayoría a los progresistas y la llegada al Parlamento de algunos demócratas.
El nuevo gobierno intenta restaurar los principios del progresismo:
·         restaura la Milicia
·         la ley municipal permite la elección directa de los alcaldes
·         prepara una nueva constitución que no llega a ser promulgada “Non nata” que introducía novedades como la libertad de culto, la elección del Senado con igualdad de poderes que el Congreso
·         los aspectos económicos son una serie de reformas en defensa de los intereses de la burguesía urbana y las clases medias, para impulsar el desarrollo y la industrialización del país.
5.2.- La legislación económica
Se reanuda la obra desamortizadora con la Ley de Madoz, que afectó a los bienes del Estado, la iglesia, las órdenes militares, las instituciones benéficas y los ayuntamientos (bienes de propios y comunales). Su objetivo era conseguir recursos para la Hacienda e impulsar la modernización económica.
Una parte de estos ingresos se invierten en la red de ferrocarriles, clave para fomentar los intercambios y el crecimiento industrial.
La construcción del ferrocarril se inicia en 1855 con la Ley General de Ferrocarriles que regulaba su ejecución y ofrecía incentivos a las empresas, lo que beneficia a los capitales extranjeros.
También y para fomentar el desarrollo económico se legisla para favorecer la reforestación, poner en marcha el telégrafo, ampliar la red de carreteras, fomentar las sociedades por acciones y de la banca y desarrollar la minería.
5.3.- La crisis del bienio progresista
Las reformas del gobierno no remediaron las crisis de subsistencia que llevó al pueblo a iniciar revueltas en 1854 provocando un clima de grave conflictividad social.
En Cataluña, el alza de precios, las malas cosechas, etc. produjo huelgas obreras en el 55. Sus peticiones eran reducción de impuestos de consumo (indirectos) abolición de quintas, mejora de salarios y reducción de la jornada laboral.
El malestar llego también a la agricultura con un amplio levantamiento campesino en Castilla, así como a numerosos motines populares en diferentes ciudades del país, con el asalto e incendio de finas y fábricas.
El gobierno acabó presentando la Ley de Trabajo que introducía mejoras y permitía asociaciones de obreros, pero la crisis no se frenó. La gran conflictividad social significó la llegada del movimiento obrero a la escena política del país, lo que retrajo y atemorizó a las clases conservadoras.
A ello hay que sumar las diferencias que se plantean dentro de la coalición gubernamental, entre el progresismo más moderado (Unión Liberal) y el progresismo radical (Partido Demócrata)
Espartero dimite, dejando a O’Donnell en el gobierno que reprimirá duramente las protestas.
6.- La descomposición del sistema isabelino 1856/1868
6.1.- Los gobiernos unionistas 1856/1863
            El nuevo gobierno unionista liderado por O’Donnell intenta un equilibrio político entre el proyecto moderado y algunas propuestas progresistas (limitación del poder d la corona, aceptación de la desamortización civil)
Así consigue una relativa estabilidad política interior, que se ve acompañada de una prosperidad económica debido a las acciones del ferrocarril.
Se intenta revitalizar el parlamentarismo, siempre bajo control del estado y hacer una política más tolerante con la oposición. Aunque las elecciones se seguían amañando para asegurar la mayoría parlamentaria, también fijaban una minoría de oposición en el Congreso para evitar su marginación y la posibilidad de nuevas insurrecciones.
En la política exterior buscaba recuperar el prestigio internacional, despertar en los partidos el fervor patriótico y contentar al ejército. Para ello se llevan a cabo varias campañas:
- Expedición a Indochina: en colaboración con Francia, debido a la muerte de unos misioneros. Beneficia sobre todo a los franceses que ocupan este territorio.
- La intervención en México: con franceses y británicos para exigir a este pais el pago de una deuda. España se retira debido a la falta de entendimiento con los franceses.
- Campañas militares de Marruecos 1856/1860, debido a disputas fronterizas. Las batallas de Tetúan y Castillejos llevaron a la paz de Wad- Ras que da a España el territorio de Ifni y Ceuta. (Destaca el general Prim)
Desde el año 1863 la descomposición de la coalición de gobierno se hace más evidente con una sucesión de gobiernos inestables. El Unionismo fue incapaz de afrontar la oposición de la corona y los moderados, que se negaban a disolver las Cortes. O´Donnell dimite y la reina entrega el poder a los moderados.
6.2.- Los gobierno moderados 1963/1868
Del 63 al 68 supone la vuelta de Narváez y el regreso de los principios del moderantismo.  Sin embargo, las disputas internas, las conspiraciones, los pactos y pronunciamientos,  hacen evidente la falta de apoyos sociales y la debilidad del gobierno.
El moderantismo gobierna de forma autoritaria, al margen de las Cortes y los grupos políticos, reprimiendo duramente a los opositores.
Los progresistas acusan a la corona de obstaculizar el funcionamiento de las instituciones y favorecer formas de gobierno dictatoriales. Asi, la marginación política a la que estaban sometidos le lleva a una nueva insurrección con el apoyo de los demócratas que tienen gran influencia entre las clases populares.
En 1866 tuvo lugar la sublevación de los sargentos del cuartel de San Gil, con el apoyo de progresistas y demócratas, paralelo a un levantamiento en Madrid. La insurrección acabó con 66 fusilados y más de mil prisioneros.
Una parte de los unionistas se pusieron en contra del gobierno, acercándose a las posturas progresistas mientras O´Donnell se exiliaba en Gran Bretaña.
            La situación empeora con la crisis de subsistencia que se inicia en 1866, que hace subir los precios y el descontento popular.
Desde este momento amplios sectores de la sociedad coincidían en la necesidad de dar un giro radical a la situación.





















miércoles, 15 de octubre de 2014

LA CRISIS DEL ANTIGUO RÉGIMEN

TEMA 4. LA CRISIS DEL ANTIGUO RÉGIMEN 1788/1833
1.- La crisis del reinado de Carlos IV. 1788/1808
Características de su reinado:
­          La desconfianza por la  nobleza de la corte, le lleva a apartar a los ministros ilustrados  y a entregar su confianza a Manuel Godoy de origen humilde.
­          Su reinado coincide con la revolución francesa. (intento de cerrar las fronteras a estas ideas)
­          La condena a muerte de Luis XVI le lleva a declarar la guerra a Francia, en alianza con otras monarquías.
­          Con el ascenso al gobierno francés de Napoleón, la política española se debatió entre el temor y el pacto para evitar el enfrentamiento con Francia.

­          Su alianza con Francia le lleva a enfrentarse con Gran Bretaña, celosa de su dominio marítimo. Carlos IV perderá toda su flota en la Batalla de Trafalgar 1805. 

­          La derrota naval acentúa los problemas de la hacienda: menos ingresos, sobre todo del comercio colonial, y menor tráfico marítimo.
­          Godoy plantea la solución con medidas como:
o   Endeudar a la corona
o   Aumentar las contribuciones
o   Desamortizar las tierras del clero para conseguir recursos para la corona.
­          Esta política levanta una amplia oposición de nobleza y clero en contra de Godoy a la que se suma la antipatía de Fernando (Conjura del Escorial) al verse desplazado ante su padre.

­          El campesinado también estaba descontento por los impuestos a lo que se unen las epidemias, el hambre y la carestía, y el desabastecimiento por el escaso comercio interior.
1.2.- El motín de Aranjuez.
La situación empeora cuando Godoy en 1807 firma con el beneplácito de Carlos IV un tratado con Napoleón: el tratado de Fontainebleau por el cual se permite el paso por territorio español a las tropas francesas a fin de atacar Portugal, aliada de Gran Bretaña.
A cambio, el territorio portugués se repartiría entre Francia, España y el propio Godoy que obtendría un principado.
Las tropas atraviesan la península con el descontento de la población, situándose en lugares estratégicos (Barcelona, Vitoria y Madrid) desde los que desplegaría sus fuerzas y ocuparía la corona española.
el 18 marzo de 1808 estalla un motín en Aranjuez donde está la familia real, que aconsejada por Godoy decide retirarse hacia el sur. El motín popular instigado por la nobleza de palacio busca la caída de Godoy y la abdicación de Carlos IV en su hijo Fernando.
Los amotinados alcanzan sus objetivos lo que evidencia la crisis de la corona española: Carlos IV pide ayuda a Napoleón para recuperar la corona lo que lleva a este a ocupar de forma efectiva el territorio en vista de debilidad, corrupción y descomposición de la monarquía española.

1.3.- La monarquía de José Bonaparte.
Carlos IV y Fernando VII son llamados por Napoleón a Bayona abdicando ambos de manera sucesiva en Napoleón.
Este nombra como rey a su hermano José I, convocando cortes para aprobar una nueva constitución, el Código de Bayona y ratificar la corona en su hermano.
El Estatuto de Bayona reconoce la igualdad  de los españoles ante la ley, los impuestos y el acceso a los cargos públicos lo que supone el fin del antiguo régimen. 
Otras reformas del nuevo rey son:
­          Abolición del régimen señorial.
­          Desamortización de tierras de la iglesia
­          Desvinculación de los mayorazgos y tierras en manos muertas.
Estas reformas tuvieron escaso apoyo y nula comprensión, ya que el pueblo no reconoce al rey como legítimo, es un extranjero que basa su poder en las armas. Además las necesidades militares de la conquista, así como la violenta actuación de las tropas francesas levantan mayor hostilidad contra el nuevo rey.
2.- La guerra de la Independencia 1808/1814
Fases de la guerra:
1.- Victorias españolas: junio/noviembre 1808. Se suceden una serie de éxitos españoles tras el fracaso del levantamiento de Madrid. Los franceses tenían que poner fin a los levantamientos urbanos que se producían en diferentes ciudades.
De los éxitos más destacados, Bailén, donde el ejercito de Dupont fue abatido por el General Castaño. Esta victoria tuvo un carácter estratégico y propagandístico: era la primera vez que se derrotaba al ejército francés. José I abandona Madrid retirándose al norte del Ebro. Napoleón para vengar esta derrota entra personalmente en España al frente de la Grande Armeé.
2.- Apogeo francés noviembre 1808 primavera 1812.
Napoleón había subestimado la resistencia española toma el mando de las operaciones e inicia una campaña victoriosa en la península, así caen Zaragoza, Gerona, Ocaña (Toledo) llegando a Andalucía que ocupara casi en su totalidad. (Menos Cádiz protegida y abastecida por los británicos)
Un hecho decisivo en esta fase de la guerra fue la acción de los guerrilleros que supieron aplicar una guerra de desgaste, con la que se minaba la moral de las tropas francesas y se les impedía el control efectivo del territorio. Los guerrilleros eran hombres del pueblo que se agrupaban en bandas o guerrillas de algunos centenares de combatientes. Hostilizaban a los destacamentos franceses, desorganizando su retaguardia y causándoles todas las bajas posibles. Conocían el terreno y contaban con la complicidad de las poblaciones, de las que obtenían víveres o información, permitiéndoles burlar la persecución de fuerzas muy superiores. Entre los jefes de guerrillas destacan el navarro Francisco Espoz y Mina, el cura Merino y Juan Martín Díaz “el Empecinado” y otros muchos, cuya aportación al éxito final de la guerra fue muy valiosa.
3.- ofensiva final anglo-española. Primavera 1812/agosto 1813
Napoleón tuvo que retirar una gran parte de las tropas que tenía en la península para la invasión de Rusia. Esta situación fue aprovechada por las tropas anglo-portuguesas y españolas que al mando de Wellington derrota a los franceses en Talavera de la Reina. La segunda ofensiva se inicia en Lisboa, Ciudad Rodrigo, Badajoz y los Arapiles.
El desastre en Rusia favoreció la derrota francesa. En la batalla de Vitoria, José I se vio obligado a atravesar la frontera.
2.1. La revuelta popular y la formación de las Juntas.
El 2 de mayo de 1808 la familia real se prepara para ir a Bayona. Una multitud se concentra ante palacio para evitar su marcha y se alza de forma espontánea contra la ocupación francesa.
Las tropas de Murat reprimen duramente esta revuelta, lo que provoca una mayor resistencia popular. En numerosas ciudades surgieron las Juntas de armamento y defensa, para llenar el vacío de poder provocado por las abdicaciones de Bayona.
Las Juntas locales la formaban sobre todo partidarios de Fernando VII para canalizar la actuación popular, luego se formaron las Juntas provinciales que asumen la soberanía en ausencia del rey, declaran la guerra a Francia y pide el apoyo de Gran Bretaña.
En septiembre de 1808 se forma  la Junta Suprema Central para coordinar la lucha y dirigir el país. Esto suponía una ruptura con las instituciones de la monarquía, reconocen a Fernando VII como rey legítimo asumiendo el gobierno en su nombre hasta su vuelta.
El avance francés lleva a la Junta hasta Sevilla y de allí hasta Cádiz 1810, la única ciudad que resistía el asedio con ayuda británica.
2.2.- La resistencia: sitios y guerrillas.
            Napoleón pensaba que esta iba a ser una guerra rápida y fácil en vista de la desorganización de la resistencia española.
No obstante hubo numerosas ciudades que resistieron largo tiempo los bombardeos y el hambre, lo que impidió el avance francés hacia el Levante español. Además las derrotas del Bruc (junio) y Bailén (julio) frenaron la conquista de Andalucía y fuerza a José I a abandonar Madrid y replegar sus tropas al N del Ebro.
 Napoleón tiene que desplazarse a la península con un gran ejército y avanzar durante 4 semanas para recuperar el territorio perdido. José I vuelve a Madrid en enero de 1809 extendiendo su dominio a prácticamente todo el país.
El ejército español se vio incapaz de oponerse al francés, así que la resistencia se organizó de manera espontanea, popular y muy eficaz: las guerrillas. Son grupos locales (partidas) de entre 30/50 miembros (artesanos, campesinos, abogados…etc.) aunque sus dirigentes solían ser personas de mayor formación cultural.
La guerrilla atacaba* por sorpresa, sometiendo a los franceses a una gran presión y desgaste.
En 1812 la guerra en España se vio afectada por la guerra en Europa: napoleón había iniciado una campaña contra Rusia lo que provocó la retirada de muchos soldados en la península. Esta ventaja la aprovechan el ejército español, la guerrilla y el ejército británico (Wellington) venciendo en Arapiles (Salamanca julio 1812). José I abandona Madrid, que fue tomada por Wellington el 12 de agosto. Napoleón presionado en dos frentes, decide abandonar el frente español, permitiendo el regreso de Fernando VII por  el Tratado de Valençay
2.3.- Actitudes sociales, políticas e ideológicas.
La invasión napoleónica despertó dentro de la sociedad española diversidad de opiniones: (no obstante, aun con diferencias, el pueblo afrontó la guerra como un movimiento de defensa y resistencia en defensa del rey aunque adoptaría actitudes revolucionarias en algunas de sus decisiones) 
  • Afrancesados: españoles que colaboran con Napoleón y José´ I, intelectuales, altos funcionarios y parte de la nobleza, todos fieles a la idea del despotismo ilustrado, querían un programa reformista y un poder fuerte para modernizar España sin los riesgos de una revolución. Al acabar la guerra, marcharan al exilio.
Principio del formulario
  • Frente patriótico: formado por el gran grueso de la población que se oponía a la invasión. Sin embargo dentro de este grupo había varias posturas:
    • Clero y nobleza quieren la vuelta de Fernando VII como rey absoluto, defendiendo la tradición y la religión, rechazando cualquier cambio.
    • Los ilustrados quieren la vuelta del rey, pero con un programa de reformas para modernizar el país.
    • Los liberales, burgueses, profesionales, etc.… ven la ocasión para implantar en España un sistema político liberal, con una constitución, soberanía popular, división de poderes, abolición de privilegios y gremios e instituciones representativas.

3.- Las Cortes de Cádiz y la Constitución de 1812
3.1.- La convocatoria de Cortes.
La Junta Suprema Central se había demostrado ineficaz para dirigir la guerra, disolviéndose en enero de 1810, convocando Cortes para que la nación decidiera su destino.
Mientras se reúnen las Cortes se mantiene una regencia de cinco miembros al tiempo que se consultaba al país (Juntas provinciales y ayuntamientos) sobre las reformas a tratar en las cortes. La recogida de dicha información fue difícil pero la nefasta actuación de Carlos IV que había llevado al país a la ruina, les hizo coincidir en pedir garantías contra el poder absoluto de la corona.
Elegir a los representantes y reunirlos fue difícil, dado el ambiente de guerra. Fueron muchos los casos en los que sustituyeron los representantes por otros de la propia ciudad de Cádiz, dada la imposibilidad de llegar allí.
Cádiz muy cercana a las ideas liberales hizo que muchos delegados defendieran estas ideas.
Las cortes se abrieron en septiembre de 1810 con una cámara única, petición de los liberales, al  igual que la aprobación de la soberanía nacional: el poder reside en el pueblo representado en las Cortes.
3.2. La Constitución de Cádiz.
La preparación del proyecto lo elabora una comisión (marzo de 1811). Empezó a debatirse en agosto y se promulga el 19 marzo de 1812, día de San José “La Pepa”.
Es un texto largo de 384 artículos:
­          Contiene una declaración de derechos del ciudadano:
o   Libertad de pensamiento y opinión
o   Igualdad ante la ley
o   Derecho de petición
o   Libertad civil
o   Derecho de propiedad
o   Reconocimiento de los derechos legítimos del individuos que hemisferio, peninsulares y americanos)
­          La estructura del Estado es una monarquía limitada con división de poderes:
o   Poder legislativo: en las Cortes unicamerales, representan la voluntad nacional: Elaboran leyes, aprueban presupuestos, tratados internacionales, manda sobre el ejercito…Los diputados lo eran durante 2 años siendo inviolables
o   Poder ejecutivo: el rey tiene la dirección del gobierno e interviene en la elaboración de las leyes, por iniciativa y sanción con veto suspensivo durante 2 años. Las decisiones del rey debían ser refrendadas por los ministros, sometidos a responsabilidad penal.
o   Poder judicial: competencia exclusiva de los tribunales, desarrollan los principios de un Estado de derecho: códigos únicos, civil, criminal y comercial; inviolabilidad de los jueces, garantías procesuales…
­          Otros temas planteados:
o   Reforma de los impuestos y la hacienda
o   Creación de un ejército nacional y servicio militar obligatorio
o   Implantación de una enseñanza primaria, pública y obligatoria.
o   División del territorio en provincias, cuyo gobierno interior correspondía a las diputaciones provinciales.
o   Se forman los ayuntamientos con cargos electos.
o   Se crea la Milicia Nacional local y provincial
o   Se afirma la confesionalidad católica del Estado.
3.3.- La acción legislativa de las Cortes
Además del texto constitucional se aprobaron una serie de decretos destinados a eliminar el antiguo régimen:
­          Supresión de los señoríos jurisdiccionales, mientras que los territoriales pasa a ser propiedad privada de los señores.
­          Se eliminaron los mayorazgos y se desamortizan las tierras comunales para recaudad capitales.
­          Se abolió la Inquisición (a lo que se oponen absolutistas y clero)
­          Libertad de imprenta al servicio de la opinión pública, aunque se excluían las cuestiones religiosas que permanecían bajo control de la censura eclesiástica.
­          Se establece la libertad de trabajo, la supresión del gremio y la unificación del mercado.
Todos estos aspectos marcan las líneas de la modernización del país, ya se elabora un marco legislativo muy avanzado. Sin embargo, la obra de Cádiz no tuvo una gran incidencia ya que la guerra impidió la aplicación de estas leyes y al acabar la guerra Fernando VII las declara: “nulo y de ningún valor”
4.- El reinado de Fernando VII 1814/1833
4.1.- La restauración del absolutismo 1814/1820
La vuelta del monarca suscita la desconfianza de los liberales, ya no le creen dispuesto a aceptar los cambios. Para evitar problemas se dispuso que el rey viajara directamente a Madrid y firmara la constitución, aceptando la nueva situación política.
Fernando VII temeroso acata estas condiciones, pero los partidarios del absolutismo, nobleza y clero, aprovechan esta la situación imperante para deshacer la obra liberal y volver al antiguo régimen. Se organizan y demandan la restauración del absolutismo (manifiesto de los persas) pidiendo al pueblo su adhesión al rey. Este, viendo la debilidad de los liberales, emite un Real Decreto de 4 de mayo de 1814 anulando la constitución y las leyes de Cádiz al tiempo que anunciaba la vuelta del absolutismo.
Paralelamente los dirigentes liberales son detenidos o asesinado mientras que otros huyen al exilio. 
La monarquía recupera las antiguas instituciones del régimen señorial y la Inquisición, mientras que en Europa la derrota de Napoleón supone la restauración del viejo orden con el Congreso de Viena y la Santa Alianza para defender el absolutismo y la intervención en cualquier país para frenar el liberalismo.
Fernando VII debe hacer frente a graves problemas:
­          país destrozado por la guerra:
o   grandes pérdidas humanas y materiales
o   Abandono de la agricultura y comercio
o   Hacienda en bancarrota: sin ingresos (impuestos, metales preciosos, productos...)  y costeando grandes gastos militares ya que las colonias intentan independizarse.
­          Cambia la mentalidad de la sociedad.
o   El campesinado no quiere pagar las rentas señoriales y los viejos tributos
o   La libertad de fabricación y de mercado había favorecido a la burguesía que no quiere volver al régimen gremial.
o   Los guerrilleros, ahora integrados en el ejército protagonizan numerosos pronunciamientos pidiendo reformas.
­          El gobierno fue incapaz de hacer frente a tales problemas, levantar la hacienda, hacer frente a movimientos independentistas, a los pronunciamientos liberales que evidenciaban la fragilidad de la monarquía absoluta. La única solución fue la represión.
4.2.- El Trienio Liberal 1820/1823
El 1 de enero de 1820 el coronel Rafael de Riego al frente de una compañía acantonada en las Cabezas de San Juan (Sevilla) que iban a embarcar hacia las colonias americanas, se subleva y recorre Andalucía proclamando la constitución de Cádiz.
            La pasividad del ejército, la acción de los liberales y la neutralidad de los campesinos obligaron al rey a aceptar la constitución el 10 de marzo. Así se forma un nuevo gobierno, se proclama una amnistía y se convoca elecciones a cortes.
            De estas elecciones salió una mayoría de diputados liberales que inician la restauración de las reformas de Cádiz:
­          libertad de la industria y  abolición de gremios. Se eliminan las trabas a la libre circulación de mercancías, lo que favorece el desarrollo de la burguesía.
­           supresión de señoríos y mayorazgos, venta de tierras del clero
­          disminución del diezmo y reformas del código fiscal, penal y del ejército.
­          Se moderniza la política y la administración, se forman ayuntamientos y diputaciones
­           se reconstruye la Milicia Nacional para garantizar el orden y defender la constitución.
Sin embargo, esta política reformista no es del gusto de todos:
Fernando VII se opone a estas reformas que ha aceptado por la fuerza, las veta y conspira contra el gobierno solicitando la ayuda de las potencias absolutistas.
Tampoco  las reformas no son del gusto del campesinado, ya que no se facilitado el acceso a la tierra, aunque se abolieran los señoríos jurisdiccionales. Los antiguos señores ahora dueños arrendaban sus tierras a los campesinos de la misma manera.
Además no se produce una rebaja importante de los impuestos y el tener que pagar estos con dinero efectivo, llevó a los campesinos a una situación desesperada, ya que vender productos en una sociedad autosuficiente era muy complicado. Así los campesinos más pobres se sumaron a la agitación antiliberal.
La nobleza y el clero, perjudicadas por las reformas, impulsaron las revueltas contra los gobiernos liberales. En 1822 hubo partidas absolutistas en Cataluña, Navarra, Galicia y el Maestrazgo (Castellón y Teruel) llegaron a tener 280.000 miembros llegando a establecer una regencia absolutista en Seo de Urgel (Lleida) en 1823.
Dentro de los liberales también hubo división:
­          Moderados, piden reformas limitadas que no perjudicaran a nobleza y burguesía propietaria
­          Exaltados, piden reformas radicales favorables a las clases medias y populares.
4.3.- La Década Ominosa. 1823/1833
El fin del trienio vino de la mano de las potencias europeas que a través de la Santa Alianza respondieron a la petición del rey de intervenir en la península. Así en abril de 1823 entran (otra vez) en la península los 100 mil hijos de San Luís, al mando del Duque de Angulema y reponen en el trono a Fernando VII.
Reunión del Congreso de Viena donde los representantes de las potencia europeas que vencieron a Napoleón decidieron como ordenar el continente europeo
 Las potencias europeas, temerosas de las continuas revueltas del país, recomiendan al rey una serie de reformas y una amnistía para dar estabilidad a la monarquía.
Sin embargo, Fernando VII inicia una dura represión contra los liberales, depura la administración y el ejército, persiguiendo durante toda la década cualquier idea liberal.
El gran problema de la corona seguirá siendo el económico, incrementado por la pérdida de las colonias americanas que disminuyó los ingresos de la ya maltrecha hacienda. Así en 1825 el rey busca el apoyo del sector moderado de la burguesía financiera e industrial de Madrid y Barcelona.
Esto provoca la desconfianza de los sectores más realistas más conservadores que se agruparon en torno a Carlos María Isidro, hermano y posible heredero de Fernando.
4.4.- El conflicto dinástico.
Fernando no había tenido descendencia masculina, tenía una hija Isabel nacida en 1830. Por ello se plantea un grave conflicto sucesorio, la Ley Sálica impedía el acceso al trono de las mujeres, por lo que el rey deroga dicha ley e impone la Pragmática Sanción que posibilitaría el reinado de su hija.
Este cambio en la legislación, despertó la oposición de los más ultraconservadores, los carlistas que reclamaban en el trono a Carlos, hermano del rey.
Esta situación derivó en un enfrentamiento ideológico:
­          Con Carlos se agrupaban los sectores que defendían el Antiguo Régimen, opuestos al liberalismo.
­          Por su parte, Mª Cristina de Borbón (4º esposa) defensora de los derechos de la aún niña Isabel, vio que tenía que buscar sus apoyos en los sectores cercanos al liberalismo.
Cuando Mª Cristina, nombrada regente en la enfermedad del rey formó un gobierno de carácter reformista otorgando una amnistía que permitió el regreso de muchos liberales preparándose para el enfrentamiento con los carlistas.
Fernando VII muere reafirmando a su hija en el trono mientras que en el norte y Cataluña los partidarios de Carlos inician un levantamiento dando lugar a la 1º guerra carlista.
IES 6.- La independencia de la América Hispana

6.1.- la América española a finales del siglo XVIII
A lo largo del XVIII en estos territorios se había iniciado una etapa de prosperidad basada en el comercio y en la explotación de plantaciones dedicadas al café, azúcar, tabaco, etc. con mano de obra esclava.
Este crecimiento dio lugar a un poderoso grupo social, la burguesía criolla, de raza blanca pero nacida en América. Este grupo, prospero, educado y conocedor de las ideas de la ilustración se quejaban de ser marginados de los cargos públicos, sometidos a fuertes impuestos y controlados por la metrópoli. Entre ellos se irán fraguando los proyectos de independencia, más motivados por el éxito de la independencia de EEUU y la ayuda británica, deseosa de controlar el comercio americano.
6.2.- El proceso de independencia.
        En 1808, en la guerra de la independencia, los criollos habían formado sus propias Juntas como en la península, no aceptando la autoridad de José I, pero aunque fieles a Fernando VII no reconocieron la autoridad de la Junta Central Suprema, declarándose muchas de ellas independientes de la metrópoli en 1810.
Entre estas:
­          Virreinato del Río de la Plata con José de San Martín que proclama la independencia de la República argentina.
­          Virreinato de Nueva Granada y Venezuela con Simón Bolívar
­          México con Miguel Hidalgo y José Mª Morelos.
Durante las Cortes, estos territorios fueron considerados territorios españoles reconociendo los derechos criollos pero no fueron capaces de hacer frente al movimiento independentista.
Al acabar la guerra, Fernando VII manda un numeroso ejército que pacifica Nueva Granada y México pero que tuvo que reconocer la independencia de Paraguay y Argentina.
En años posteriores la intransigencia de la monarquía estimula el crecimiento del movimiento libertador:
­          San Martín derrota a los españoles en Chacabuco declarando la independencia de Chile 1818
­          Simón Bolívar también los derrota en Boyacá y Carabobo, dando lugar a la formación de la Gran Colombia: Venezuela, Colombia, Ecuador y Panamá.
­          Agustín de Iturbide con el apoyo de la iglesia y las clases poderosas, logra la independencia de México.
­          Tras la derrota de Ayacucho donde Antonio José de Sucre vence a los españoles y la independencia de Perú y Bolivia se acaba la presencia en la América continental.
­          Sólo las Antillas (Cuba y Puerto Rico) y las Filipinas permanecen en poder español.
6.3.- Los problemas de las nuevas naciones americanas.
  • El sueño de los libertadores de crear una América unida se mostró imposible los intereses de los más favorecidos, comerciantes y terratenientes llevaron a numerosas guerras y al fraccionamiento del territorio en múltiples repúblicas.
  • El poder de caudillos locales, el peso del ejército y el recurso a las armas fue la tónica general de la sociedad  hispanoamericana.
·         Los criollos que habían liderado el proceso, abandonan a su suerte a la población india, negra o pobre lo que llevará a numerosos enfrentamientos.
·          La independencia no consiguió hacer lo propio con la economía que siguió dependiendo,  ahora,  de Gran Bretaña y EEUU.